Actitud y frío, lo más destacado

Ajalvir, Madrid. 27/01/2019

Ajalvir, tierra taurina. Fría. Si en el día de ayer esta afirmación no pareció cumplirse, hoy, se confirmó con toda su fuerza. Fría tarde, en la temperatura y en las actuaciones. Un festejo conformado por toros del Marqués de Quintanar para los espadas Gómez del Pilar, Lama de Góngora y Miguel Ángel Pacheco en la que ninguno pudo superar el silencio.

El primero de la tarde fue para Gómez del Pilar, un toro que aprieta de recibo poniendo en apuros al matador, el viento hace de las suyas. En banderillas se medía con la cara alta a los palilleros ocasionando otro susto para el banderillero en el primer par. A la hora de la muleta era imposible contar con los vuelos, pues ésta volaba, cual bandera, literalmente. Destacó la voluntad y profesión del maestro intentándolo por ambos pitones en repetidas ocasiones, el animal, orientado, manso y protestón imposibilitan mejor faena.Finaliza con pinchazo y estocada, Aviso.

En el segundo de su lote, se vuelve a topar con la más fea, y no será porque se le hayan hecho las cosas de mala manera. Tras un inicio de muleta poco esperanzador, resulta la tanda de mayor empaque y ligazón por el derecho. En las siguientes tandas el toro hace caso omiso de los toques, tras varios intentos e iguales resultados, machetea y finaliza con una estocada contraria.

El segundo de la tarde, curioso por darse un parecido al Jorobado de Nôtre Dame, un toro con la cabeza balanceada, caída hacia un lado,descompensada…, y por ello, protestado. Sin embargo, resultó un toro que cumplió muy decorosamente en el caballo, empujando y metiendo los riñones.Tiene un muy buen pitón izquierdo, pero Lama de Góngora no pareció encontrarse confiado, lo que hace que no adquiera la faena un mayor vuelo y calado en el tendido. Finalmente logra en un segundo pasaje los mejores momentos por el izquierdo y la afición responde con aplausos. De no ser por la espada le hubiera cortado una oreja a este toro noble y encastado que fue levemente aplaudido en el arrastre.

Su segundo oponente fue el más fuerte de la corrida. Buen inicio de muleta, templando con doblones y un trincherazo de un gusto exquisito. Se muestra más asentado y con más temple que en su primero. Lances toreros por el izquierdo, una pena que el toro fuera a menos y terminara mirando al tendido, pues la faena hubiera podido ser de oreja. Estocada atravesada que precisa de descabello.

Miguel Ángel Pacheco recibe a su primer animal con una larga cambiada afarolada de rodillas, prosigue con verónicas ejecutando una de ellas con soberbio temple y mando que hace romperlos olés. Realizó un quite por chicuelinas, único de la tarde, y,lamentablemente, en peligro de extinción. Inicia con mano baja el tercio de muleta, llevándolo toreado y templado, se presagia lo mejor de la tarde, pues se encuentra asentado y acoplado con el noble toro pero de menos codicia que sus hermanos (1* y 2*). Tandas por ambos pitones en las que gracias a la suavidad del torero hace acometer a la res, que de no ser por un pinchazo hondo y tres descabellos, hubiera echado la oreja al esportón.

Su segundo oponente fue el mejor presentado de toda la corrida, un colorado por encima de la categoría de la plaza. Realiza una satisfactoria suerte de varas empujando con fuerza al caballo. De nuevo Pacheco, con la muleta en la mano, le enseña a embestir con temple y sabor. El toro se queda a medio gas en la mitad de los muletazos, pero este chico pretende hacer toreo del caro y revive al toro en esos lances para llevárselo detrás de la cadera. El toro va a menos. Tras una estocada que hace guardia y varios descabellos pierde la opción de triunfo.Presumimos que este toro tenía algún problema en las pezuñas puesto que desde los primeros tercios ya se apreciaba que el animal no pisaba correctamente.

RESEÑA:
Ajalvir, Madrid
Tres cuartos.
Toros de Marqués de Quintanar.
Seis toros de desigual presentación y comportamiento. Destacando el 2* por su codicia, nobleza y pujanza en el caballo, recibiendo palmas en el arrastre.

Gómez del Pilar,silencio en su lote.
Lama de Góngora silencio y silencio.
Miguel Ángel Pacheco silencio en ambas actuaciones.

Observaciones: Destacó, como detalle, la profesionalidad del director de lidia al guardar y acompañar al caballo en su salida del albero.

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